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EL CRUCIFIJO, SÍMBOLO DE LA CULTURA DE LA PAZ
1 LA PAZ EN LOS CENTROS EDUCATIVOS.- Nadie discute la conveniencia de dar a todos los aspectos de la vida, incluida la cultura, una orientación pacífica; por eso en la educación se ha considerado un tema transversal: algo que debía impregnar todas las áreas. En esa línea se celebra el Día Escolar de la No-violencia y la Paz (DENIP) que surgió por iniciativa del mallorquín Lorenzo Vidal en 1964 y fue reconocido por la UNESCO en 1993. Se celebra el 30 de enero, aniversario del asesinato de Gandi.
Sin embargo la experiencia, o las hemerotecas, nos demuestran los pocos frutos que se derivan de tales celebraciones: el acoso escolar o "bullyng" va en aumento, la violencia en el deporte no cesa, la droga,… A lo que hay que añadir un nuevo motivo de discordia: el acoso a los padres, o bullyng del Estado, mediante la Educación para la Ciudadanía o desde las interferencias a la patria potestad, en incontables salidas de tono de profesores que, llevados de un mesianismo filosófico o político, se creen con derecho a adoctrinar a sus alumnos vertiendo sobre ellos sus traumas personales. Tampoco otras referencias sociales contribuyen a crear un clima de Paz: violencia de género, abortos, divorcios, delincuencia, terrorismo, guerras,… Por todo ello, es fácil deducir que los modelos pacifistas que se proponen en el marco escolar y social son insuficientes.
2 LA GUERRA DE LOS CRUCIFIJOS.- Todo movimiento revolucionario se esfuerza siempre en dominar las instituciones educativas, pues en ellas se forma el modelo de ciudadano que persigue. En este marco se ha producido en Europa la "guerra de los Crucifijos". Mientras en Italia el Tribunal Supremo apoyaba la presencia del Crucifijo en las aulas por representar altamente valores cívicos, un juez de Valladolid (España), ordenó su retirada de un Colegio (nov-08) a pesar de que, meses antes, el Alcalde de Zaragoza decidió mantenerlo en el salón de plenos del Ayuntamiento, y el Congreso reafirmara la presencia del mismo en ceremonias institucionales (27-05-08).
Pero ocurrió que una ciudadana italiana de origen finlandés, Soile Lautsi, pidió en 2002 al instituto de Abano Terme (Padova), donde estudiaban sus dos hijos, que retirara los crucifijos de sus clases. El instituto se negó y ella llevó el caso a los tribunales apoyada por la Unión de Ateos y Agnósticos Racionalistas (UAAR). El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo le dio la razón (03-11-09) considerando que al colgar crucifijos "el Estado otorga a la Religión Católica una situación privilegiada que se traduciría en una injerencia estatal en el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión".
Si embargo el Tribunal miente. No es el Estado sino la Historia -que forma y define la esencia de los pueblos- la que le ha dado esa primacía a la Religión Católica. Los jueces de Estrasburgo imitan al "inicuo" Pilatos condenando de nuevo a Cristo a la muerte fuera de la Ciudad. Pero estos impresentables debieran comenzar condenando a Constantino y a los últimos emperadores romanos, que hicieron que ya desde el 380 el Cristianismo fuera la Religión oficial del Imperio. Debieran anatemizar a los pueblos bárbaros por hacerse católicos: a Clodoveo (493) por convertirse con los francos, al visigodo Recaredo en España (587), al sajón Widukindo, por bautizarse, de la mano de Carlomagno en el 785), …. Cualquier día los jueces de Estrasburgo, imitando a Napoleón, intentarán cambiar el calendario, pues el que tienen en su despacho, hoja a hoja, día a día les recuerda el nacimiento de Jesucristo. ¡Qué horror para los que padecen cristofobia!
La decisión de Estrasburgo ha sido para el Gobierno italiano, un ataque en toda regla a la identidad del País; y ha anunciado que recurrirá el dictamen al plenario del Tribunal. Algunos ministros, como Roberto Calderoli, anunciaron que "el Gobierno no va a retirar ningún Crucifijo"; y la Ministra de Igualdad, Mara Carfagna, aseveró que el Crucifijo representa "unos valores compartidos por toda la sociedad" y no limita la libertad individual, al contrario que el uso del burka o el niqab, precisó, que cubren el cuerpo y la cara de algunas alumnas musulmanas. En otro país inteligente, Polonia, el Parlamento (SEJM) aprobó una resolución en defensa de la libertad religiosa y a favor de la presencia de crucifijos en las escuelas. Un total de 347 diputados votaron a favor frente a los 40 que se opusieron a esta resolución.
3 SABER DISCERNIR.- Conviene que los educadores no se equivoquen de bando en esta guerra, si quieren ofrecer a sus alumnos caminos seguros de Paz. El Crucifijo es un símbolo cultural, moral y religioso. Esta triple causa justifica su presencia en las aulas. Centrémonos en las dos primeras: Los estudiantes aprenden a ordenar los acontecimientos históricos antes y después de Cristo. ¿Habrá que prohibir en las aulas la imagen del personaje que marca el año cero, cuyo nacimiento nos recuerdan cada mañana las páginas del calendario? ¿Qué concepto de la sociedad y del hombre aprenderán si el sistema educativo amputa la dimensión religiosa? ¿Y quién puede negar las huellas de la Cristiandad en las raíces del Mundo Occidental?
El Crucifijo es un símbolo de una riqueza moral inagotable. Sin embargo hoy los centros presentan a otros personajes como líderes de la paz, secundando una oscura marginación social de Jesús de Nazaret, convertido cuando menos en tema tabú, si no es objeto de clara "cristofobia". Pues bien, estos personajes no llegan a Jesús a la altura de las sandalias. En la vida de cualquiera de ellos hay luces y sombras. Veamos:
Se ha criticado la postura de Gandhi respecto a Hitler, o sus experimentos de dormir con discípulas -mujeres y niñas desnudas- para comprobar su autocontrol y "tener calor en las noches de invierno"; incluso se habla de cierta hipocresía en este líder, pues le acusan –entre otras cosas- de ser violento en la vida privada, con sus seres queridos.
De Luther King se dice haber plagiado su tesis doctoral en la Universidad de Boston; se le acusa de ser comunista al servicio de la KGB, de incitar a los negros a realizar disturbios violentos, de ser un pervertido sexual. El FBI le hizo un seguimiento entre 1963 y 1968 y su Director -J. E. Hoover- declaró que King era "el mentiroso más infame del País, con impulsos degenerados y obsesivos". Partidario de la planificación familiar, la multinacional abortista Planned Parenthood, le otorgó en 1966 el premio Margaret Sanger. A pesar de todo EEUU celebra su día el tercer lunes de enero.
En Cristo Jesús, todo es Luz. Quieran o no los dictadores del laicismo, ningún Humanismo consigue la altura de su Filosofía basada en el Amor. Sus frases lapidarias, indestructibles, han atravesado 20 siglos: "Ama a tu prójimo como a ti mismo" (Igualdad), "Quien esté libre de pecado, tire la primera piedra" (Comprensión), "Padre Nuestro" (Fraternidad universal). "Amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen" (victoria del odio por el amor). "Da al que te pida" (Generosidad). "Prestad sin esperar nada a cambio" (Desprendimiento).
Cristo reprende a Pedro en el Huerto de los Olivos: "Quien a hierro mata a hierro muere". Antes había dicho: "Si te dan una bofetada en la mejilla derecha pon también la izquierda"(no violencia). "Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha"…"Gratis lo recibís, dadlo gratis" (Pureza de intención). En el Calvario, Cristo perdona y disculpa a los que le crucifican (amor sin límites). "No juréis… Sólo decid sí o no" (sinceridad y nobleza). "Perdona hasta 70 veces 7" (Reconciliación, restauración de la Paz interior). "Si alguno mira con deseo a una mujer ya ha adulterado con ella en su corazón" (Fidelidad). "Bienaventurados los pobres de espíritu, los sencillos,… los que buscan la Paz y la Justicia, pues de ellos es el Reino de los Cielos" (Sembrador de Esperanza). Y así podríamos continuar un buen rato.
Y al estudiar el hecho religioso en la sociedad, no se puede ocultar que Jesús de Nazaret es el único Fundador que ha tenido embajadores mil años antes de nacer (los profetas), y que terminó de organizar la Iglesia en los 40 días posteriores a su Resurrección. Su vida no acabó en la Cruz. Por tanto, es la Iglesia Católica la Pregonera Universal de la Esperanza: Cristo, el Crucificado, es el Vencedor de la muerte. Sólo a creyentes de religiones no basadas en el amor sin límites, les puede molestar el Crucifijo. De inteligencia y prudencia será no hacerles caso.
La presencia del Crucifijo en las aulas se hace, pues, imprescindible a la hora de estudiar la cultura occidental y de diseñar una educación en valores. Ningún manual de Ética debiera prescindir de las enseñanzas morales del Crucificado. Tratándose de un valor universal, su presencia no puede supeditarse al arbitrio de ningún juez ni Consejo Escolar. ¡Cómo no estudiar el 30 de enero, y todos los días del año, la Doctrina de quien dijo: "Mi Paz os dejo, mi Paz os doy"? Estamos convencidos: si el Crucifijo no vuelve a ser la Estrella Polar de los centros educativos, las nuevas generaciones no conocerán la Paz.
Alejandro Jiménez Alonso
Presidente de "Unión en Defensa de la Familia" (UDEFA)
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